Me ha costado, pero ya estoy de vuelta.
Hacía ya un par de años que no coincidía con la parienta en las vacaciones de verano, así que teníamos ganas de hacer un buen viaje. Tras echar muchas cuentas, conversiones de monedas y ver muchos mapas decidimos ir a Escocia.
¿Y qué mejor manera qué visitar este país que a tu aire?. Los viajes por tu cuenta, tienen sus pros y sus contras. Pero creo que ganan los pros. También es un "reto" el poder defenderte en un país en el que no conoces, se habla otro idioma, otras costumbres, etc. Y en resumen, creo que se disfruta más y se conoce más de cerca la vida de las ciudades, cómo es la gente, qué comidas venden en las tiendas (muy interesante)...
No es ninguna machada, ni muchísmo menos. En un país árabe (y que me perdonen) no lo haría.
El recorrido que realizamos es algo diferente del que normalmente ofertan los viajes organizados. Hay muchas itinerarios posibles: Festival de Edimburgo, te puedes hinchar a visitar castillos e iglesias, hacer deporte (cicloturismo, trecking...), rutas de escenarios de películas (Braveheart, Harry Potter, Rob Roy), rutas del whiskie, y un largo etcétera.
Queríamos un poco de todo, pero es que no hay tiempo. Escocia es muy bonito y tiene demasiadas cosas para verlas en 11 días. Así que había que organizarse para intentar aprovechar lo máximo posible.
Tras mucho deliverar hicimos un recorrido por gran parte de las Highlands (norte de Escocia). De esta manera podríamos ver castillos e iglesias, pero también mucha naturaleza. Además veríamos las diferencias de vida de las grandes ciudades del país, Glasgow y Edimburgo, con la de los pueblos pequeños. Como tampoco nos va el whiskie, pasamos de ir a ninguna destilería.
Muchos comparan las dos grandes ciudades, pero son incomparables, son totalmente diferentes. Glasgow destaca más por su actividad comercial que por sus monumentos. En cambio, Edimburgo es todo lo contrario. Aparte del Castillo hay muchas cosas para ver, simplemente pasear por sus calles es bonito. Edificios antiguos del siglo XVIII, pero bien conservados, sus tabernas, parques, entorno, callejones, etc.
Sólo pasamos 2 noches en esta preciosa ciudad en pleno Festival, que supieron a poco (hay que estar más días para disfrutarla).
Una frase de Julio Verne la resume así, «Nunca ojos tan atónitos vieron paisaje tan espléndido». Asín es.
A partir de aquí, tira millas (nunca mejor dicho). Dejaríamos las grandes ciudades y nos dedicamos a recorrer el país, siempre por la izda, para disgrutar de la mucha naturaleza y monumentos que tienen: William Wallace en Stirling, el Castillo Elian Donan (el de los Inmortales), los acantilados de la costa este hacia John O'Groats, el enigmático Lago Ness, las vacas melenudas, los gatos gordos y muchísmas cosas más.
Pequeñas ciudades, Towns, con mucho encanto. Como Stirling, Fort William, Oban, Dunkeld o Ullapol. Un pueblo pesquero donde recogen el pescado fresco y a continuación te lo tomas totalmente rebozao (ni puta idea de cocinar).
No nos dio tiempo a visitar ninguna isla. La de Skye es la más visitada ya que puedes cruzar por un puente, de pago. Pero si volviera prefiría ir a las Orcadas, son más salvajes.
En cuanto al hospedaje, teníamos reservadas la primera y última noche en Prestwick, más las 2 noches que pasamos en Edimburgo (no vayas sin reserva en agosto!!!). El resto lo fuimos reservando sobre la marcha.
Es difícil quedarse sin sitio para dormir, pero no imposible. Sólo por no perder tiempo y pasar algunos nervios es recomendable ir con todo o casi todo reservado. Hay muchos festivales en todo Escocia durante el verano.
Si vais a cualquier oficina de turismo os podrán buscar alojamiento, dentro de sus centros asociados, al módico precio de 3 libras (unos 4,5€).
Nosotros fuimos en plan Bed & Breakfast y la oferta es amplísima. Hay muchas páginas en internez desde donde podéis ver muchos de los hospedajes, con una información muy completa: precios, tipo habitaciones, etc etc.
Una de las mejores, que no la única, es http://www.visitscotland.com/.
Este tipo de turismo lo veo inviable en España y desgraciadamente, en gran parte del mundo. Meter a tu casa a extraños que no sabes quiénes son, ni cómo son... no sé, es algo que se me escapa. Se fian, en casi todas las casas que estuvimos no querían que les pagasemos hasta que no nos marcharamos. Era casi una ofensa el pagarles nada más llegar.
Los escoceses, Scots, son gente muy amable y educada. Y eso lo llevan a cualquier campo. Por ejemplo, en la carretera son muy permisivos, conducen sin prisa, y sus coches no deben de tener ni largas ni pitos. Casi como en España, ¿verdad?
Otro ejemplo de amabilidad ha sido con el idioma. Tras mis clases de Gomaspuninglish iba más tranquilo y preparado, pero es que esta gente es muy maja y se esfuerzan por entenderte y por hacerse entender. Esto ha hecho que no haya habido nigún problema en este aspecto. 11 días hablando en inglés y luego llego aquí y suspendo el exámen de la escuela de idiomas, tócate los coj***.
Vayas a donde vayas, la elección es buena. Todo tiene su encanto, disfrutarás de un paisaje precioso (tienen el verde por castigo), una mejor cerveza y una gente encantadora. Lo que sin duda no es buena, es su comida. Con la materia prima que tienen, ¿cómo puede estar tan malo todo?
Menos mal que los italianos están en todo el mundo.
Tras abandonar la isla con mucha pena llegamos a Girona. Aun nos quedaba un cacho hasta Zaragoza. Todavía no habíamos salido del aeropuerto y ya estaban los coches pitando... por si quedaba alguna duda: Sí, ya estamos en España.
Foticos aquí.
(Gracias a todos los que nos habéis ayudado a realizar el viaje con vuestras guías, libros, consejos e itinerarios).

Mapi — 24-09-2007 23:20:00
llardana — 24-09-2007 23:54:42
Vally — 25-09-2007 13:22:15
llardana — 25-09-2007 17:55:18
carol — 26-09-2007 13:17:58
eeeddduuu — 27-09-2007 12:03:58
cristina — 28-09-2007 07:44:41
bacio — 28-09-2007 13:35:41